Soltar
Soltar, notar la vida desde su inmensidad, concentrarme en lo pequeño, reunir las fuerzas que me quedan para volver a sentir, volver a reír. No me he ido, pero algo se siente perdido cuando en silencio te sigo con ansias de alcanzarte, de llegar a ti. No me queda más que jugar a olvidar sin cuestionar aquel amor incomprendido que en su lucha resultó vencido, que muy poco pudo dar. Seré valiente, lo seré lo suficiente si empuñando mis manos te digo: aún aprendo a hacer camino, aún te aprendo a soltar y con palabras, a hilar el abismo entre mis pies y el infinito; a hallar lo prudente que brota de un hasta luego o al menos lo coherente de pronunciar un adios. No podemos ser enemigos del inesperado destino, ni jugar a ser mezquinos con lo que Dios nos regaló.



Profundo y cierto. Beautiful said :)