«SER y HACER» en armonía para nuestra evolución
Quizá jamás vuelvas a pensar «He dado TANTO para recibir tan POCO»
Evolucionar requiere de ambos: Ser/Hacer.
Equilibrar nuestro «Ser» con el «Hacer» significa accionarlos en armonía, en pro de nuestra existencia evolutiva física, emocional y espiritual.
SER
Cada día concibe tu SER como la más grande intención que sostiene tu vida, como aquellos valores de los que anhelas rodearte, por ejemplo: amor, abundancia, lealtad, coraje, fidelidad, fraternidad, luz. Ésta intención se convertirá en tu esencia, y verás todo a través de ella. Será tu propio espejo. Si sientes ira, verás ira. Si eres egoísta, veras egoísmo. Si eres fiel, verás amor incondicional en todo lo que te rodea.
HACER
Concibe tu HACER como el camino, el plan. Asegúrate de dar firmes y pequeños pasos en lugar de gigantes saltos que te alejen del control del presente, pues es lo único que en realidad tenemos. Si quieres recibir amor, pregúntate, ¿qué harías hoy para conseguirlo?. Se realista y establece acciones diarias de acuerdo a esa intención de tu ser. Llevar un diario o cuaderno para escribirlas te ayudará, no solo a despertar increíbles ideas, sino también a hacer un mejor seguimiento de ellas.
Descubres que has alcanzado esta armonía de la que hablo, cuando empiezas a sentir el mundo a tu favor. Quizá jamás vuelvas a pensar «He dado TANTO para recibir tan POCO», pues habrás evolucionado suficiente para convertirte en el protagonista de tu vida, en aquel hombre o mujer que confronta sus miedos, aquel que para accionar no espera por una aprobación, que deja de lado cualquier dependencia u opinion de los demás.
Te habrás convertido en la persona que ha abandonado cualquier tentador papel de víctima, para convertirse en el único y verdadero responsable de sus resultados.
Siéntete orgulloso(a) de ello.

