Mujer de Loto
Entre el «ir» y «venir» de las emociones, permítete renacer como la flor de loto; esa que sumergida en aguas obscuras y fango, valerosa sale paciente a la superficie con la luz del nuevo amanecer.
Somos energía transicional; fuerzas que, aunque contrarias, se buscan entre sí para complementarse, para forjar su valor.
Acaso no te has preguntado, ¿qué sería de aquella sensación de paz sin haber experimentado una tormenta?... ¿O del valor de la alegría cuando no se han tenido tristezas?
¿Te has dado cuenta ahora, dónde yace la esencia de la resiliencia?
Sin los vacíos, no existiría tal plenitud.
Sin las adversidades, no conoceríamos la persistencia.
Sin el ruido, no podríamos valorar un silencio profundo.
Sin el odio, no podríamos comprender el significado del amor…
Estamos inmersos en polaridades que solo han de existir para hacernos elegir;
así como cuando elegimos despertar en medio de una pesadilla: con absoluto deseo.
Es momento de elegir, de reconocer las fuerzas que como parte de este universo nos sostienen, para que con ellas seas capaz de equilibrar tu propia existencia y recuperar tu control.
Consciente de cada etapa de la vida, entre el «ir» y «venir» de las emociones, permítete renacer como la flor de loto; esa que después de una larga noche y sumergida en aguas obscuras y fango, valerosa sale paciente a la superficie con la luz del nuevo amanecer, para cobrar su valor… Para mostrarse como en realidad es:
LA MÁS BELLA Y SEGURA FLOR EN MEDIO DEL PANTANO🌾.
Date como mujer la maravillosa oportunidad de nacer cada día y repetirte :
"Soy una MUJER DE LOTO; en medio de aguas turbias renazco en calma, consciente de la vida en movimiento."


