Mis raíces
No hay ramas que cortar, no hay árboles que podar, no hay flores, no hay frutos que recoger, pero hay algo… hay raíces.
No hay ramas que cortar,
no hay árboles que podar,
no hay flores,
no hay frutos que recoger,
pero hay algo…
hay raíces.
Amarradas al deseo, a tus pies,
y sumergidas en la aventura infinita de entrelazar nuestros cuerpos,
yacen ellas,
mis pasiones.
mis raíces…
Ellas, ingenuas y arriesgadas,
fueron entrando entre los escombros de un jardín;
anhelando construir con pétalos,
divagaron entre texturas y colores,
encontrando espinas…
Aquí ya no hay atajos
ni razones que temer, no.
Aquí ya no queda nada…
No queda nada más que ellas
y su juego fortuito por encontrar las tuyas.

