Jugar en silencio
Cerrar los ojos para ver hacia dentro; a esto quiero jugar.
Murmurar en el silencio, cerrar los ojos para ver hacia dentro, a esto quiero jugar; quiero jugar a sentirme rota, a lanzar mis miedos al viento y, con valentía, volverme a armar… Jugar a callar las preguntas para encontrar las respuestas que sólo el silencio se atreve a dar... Y a hallar la calma que yace después de la tormenta; poder interpretar el mudo lenguaje que arrastra consigo la lluvia; de esa Paz húmeda que deja en las hojas, en el despejado cielo, en la quietud del mar… Quiero jugar a escuchar la inmensidad y que gentil me recuerde lo pequeño que somos, lo vulnerables, lo avergonzados, lo equivocados que estamos al dar todo por sentado… Qué linda es la incertidumbre. Qué lindo el silencio. Qué lindo es jugar.
A veces, en medio del caos, solo necesito un recordatorio de lo minúsculos que somos como humanos. Hay tanto pasando en este universo equidistante e ininterrumpido en el que hoy nos encontramos, que fácil se nos olvida que hay también cosas quizás más frágiles, grandes e importantes, que aquello sucediendo en nuestro pequeño mundo…
Lo pienso de esta manera: Fuera de nuestra burbuja existencial individual, hay un infinito de cosas pasando en el colectivo universal, que a su vez están trabajando en perfecto y determinado orden para sustentar nuestra existencia. Hay cosas pasando en el cielo, en la tierra, en otras naciones… Hay cosas pasando en los arboles, en las hojas, en las cuevas, en el bosque, incluso a miles de pies debajo del mar. Hay un mundo de cosas pasando en eso que a simple vista vemos, y en lo que no vemos, también…
Y en eso nos inspiramos para Infusión de Naturaleza, una colección de fotografías reales de momentos reales en los que, sin planear, nos hemos chocado de frente con la naturaleza, como un intento de ella por detenernos. Deseo que estas imágenes también encuentren un espacio en tu galería, que te inspiren y te inviten a pausar o a reflexionar.
Con cariño,
Kari


