Ave
Valientes las aves. Ellas siempre marchan sin mirar atrás.
Si tuviera que elegir ser un animal, escogería ser un ave…
Sin vacilar viajaría a aquel instante en el que valeroso se descubre dispuesto a volar, a lanzarse al vacío, solo confiando en el viento.
Y como un ave, poder el viento en contra convertir a mi favor; abandonarme en él y soltar…
Soltar y saltar. Saltar para escapar lejos de aquel cálido nido que una vez me acogió, pero que ya me ha quedado pequeño…
Y aferrado en la rama más tambaleante de un árbol, creer…
Desplegar mis alas ante mi propia fe, sentirlas con aquella fuerza suficiente para, por fin, alzar mi primer vuelo, uno de los tantos que me esperan para encontrar nuevos cielos, alcanzar nuevos espacios y cantarle a las mañanas, nuevas oportunidades.
Y así, me iría a lo alto, volando, como aquella pequeña ave inocente pero atrevida que, por la fortuna de un día haberse soñado libre, jamás vuelve a ser la misma…
¿Valiente…? Valientes las aves. Ellas siempre marchan sin mirar atrás.


